Resumen de El sí de las niñas [Fernández de Moratín]

Portada de la obra de teatro El si de las niñas

La obra de teatro «El sí de las niñas», estrenada en 1806 por el dramaturgo madrileño Leandro Fernández de Moratín, es la pieza de comedia neoclásica española y una de las obras más influyentes del siglo XIX.

Esta historia se desarrolla bajo los estrictos preceptos del Neoclasicismo, respetando las tres unidades dramáticas (acción, tiempo y lugar) para lograr una verosimilitud total. Moratín rechaza los elementos fantásticos y los enredos para centrarse en un conflicto doméstico que refleja un problema real de la España de su época: los matrimonios de conveniencia entre hombres mayores y jóvenes adolescentes.

​Moratín explora la naturaleza de la sinceridad frente a la hipocresía, inspirándose en la necesidad de reformar las costumbres sociales a través del teatro. La obra se centra en la atmósfera de tensión contenida y secretos que se vive en una posada, donde el silencio de las jóvenes, ese «sí» forzado por la obediencia, es denunciado como una forma de opresión que genera infelicidad y engaño.

​El escenario principal es una sala de una posada en Alcalá de Henares, donde el autor, a través de una estructura clara de tres actos y un lenguaje sencillo y natural, va conformando la figura de Don Diego. Este personaje, lejos de ser el típico viejo celoso de la tradición cómica, actúa como el portavoz de la razón y la generosidad ilustrada.

​En esta entrada verás un resumen completo de la obra, dividido en sus actos principales, una lista detallada de sus personajes y, por último, una sección de preguntas frecuentes.

Resumen corto (sin spoilers):

La historia se sitúa en una posada de Alcalá de Henares, donde Don Diego, un caballero de casi sesenta años, espera para casarse con la joven Paquita, de apenas dieciséis. El enlace ha sido minuciosamente planeado por Doña Irene, la madre de la joven, quien ve en la fortuna de Don Diego la solución a sus problemas económicos. Paquita, educada en un convento bajo los valores de la obediencia absoluta y el silencio, se ve incapaz de confesar la verdad: está profundamente enamorada de un joven militar al que conoce como «Don Félix».

​El conflicto estalla cuando se revela que el misterioso amante es en realidad Don Carlos, el sobrino de Don Diego. Al descubrir que su rival es su propio tío y protector, Carlos se debate entre el respeto que le debe y el amor por Paquita, llegando incluso a intentar abandonar la ciudad para no traicionar su lealtad familiar. Sin embargo, una carta interceptada por Don Diego cambia el rumbo de los acontecimientos, permitiendo que el anciano descubra el sacrificio que ambos jóvenes están dispuestos a hacer.

​En lugar de reaccionar con la ira propia de los personajes de épocas anteriores, Don Diego ofrece una lección de sabiduría y modernidad. Tras recriminar a Doña Irene por haber educado a su hija en la mentira y la sumisión, decide cancelar el matrimonio y bendecir la unión entre los jóvenes.

Resumen por actos de El sí de las niñas:

​Acto 1: El plan de boda y la sumisión silenciosa

​La historia comienza en una habitación de una posada en Alcalá de Henares, alrededor de las siete de la tarde. Don Diego, un caballero de avanzada edad, conversa con su criado Simón. En esta escena se revela el motor de la trama: Don Diego planea casarse con Doña Francisca (Paquita), una joven de dieciséis años que ha sido educada en un convento. Aunque hay una diferencia de edad de más de cuarenta años, Don Diego cree que el matrimonio será exitoso porque cuenta con la aprobación entusiasta de la madre de la chica, Doña Irene.

​Poco después, llegan a la posada Doña Irene y su hija. A través de los diálogos, queda patente el contraste entre ambas: Doña Irene es una mujer habladora, superficial y obsesionada con el linaje y la seguridad económica; por el contrario, Paquita se muestra melancólica, retraída y apenas pronuncia palabra. Cuando Don Diego intenta hablar con la joven para conocer sus sentimientos, ella responde con evasivas y una obediencia forzada, el famoso «sí» que da título a la obra. Don Diego, como hombre ilustrado, sospecha que tanta docilidad es antinatural y teme que la joven oculte algo, pero Doña Irene interviene constantemente para asegurar que su hija está encantada con el compromiso.

​El conflicto se complica al final del acto cuando aparece en secreto Calamocha, el criado de Don Carlos (sobrino de Don Diego). Se revela que Paquita tiene un amante secreto al que conoce como «Don Félix». Ella le había enviado una carta desesperada contándole que su madre la obligaba a casarse en Madrid. Don Carlos, ignorando que su rival es su propio tío y protector, llega a la posada a caballo tras un viaje agotador desde Zaragoza, decidido a rescatar a su amada y detener la boda. El acto termina con la tensión de un encuentro inminente que pondrá a prueba la lealtad y el amor.

Acto 2: El encuentro de los amantes y el peso del deber

​El segundo acto se desarrolla durante la noche en la misma posada. Don Carlos (bajo su identidad falsa de Don Félix) logra encontrarse a escondidas con Paquita. Ella, desesperada, le confiesa que el hombre con el que su madre la quiere casar ya está en la posada. Carlos la tranquiliza prometiéndole que la rescatará, sin imaginar todavía quién es su rival.

​Sin embargo, el destino da un giro inesperado cuando Don Carlos se encuentra de frente con su tío, Don Diego. El encuentro es tenso: Don Diego se sorprende de ver a su sobrino fuera de su puesto militar en Zaragoza y, sospechando que anda en amoríos, le ordena que abandone la posada inmediatamente y regrese a su cuartel. Carlos, que siente un profundo respeto y una deuda de gratitud hacia su tío (quien es su protector y mentor), no se atreve a desobedecerlo. Sin revelar que la mujer que ama es la prometida de su tío, Carlos decide partir, dejando a Paquita sumida en la desolación total.

​Antes de irse, Carlos intenta dejarle un mensaje a Paquita lanzando un recado por la ventana, pero el paquete es interceptado por los criados y termina en manos de Don Diego. Este segundo acto es crucial porque muestra el sacrificio del deseo personal ante la autoridad, pero también comienza a despertar en Don Diego la sospecha definitiva de que hay un amor joven y verdadero que él está interrumpiendo sin querer.

​Acto 3: El desenlace y la lección de Don Diego

​En el acto final, durante la madrugada, Don Diego confronta a Don Carlos, quien ha regresado a escondidas a la posada tras haber sido descubierto. Al leer la carta interceptada, Don Diego finalmente comprende toda la verdad: su propio sobrino es el hombre al que Paquita ama.

​En lugar de reaccionar con ira o celos, como dictaría el teatro antiguo, Don Diego actúa con la razón ilustrada. Enfrenta a Doña Irene y le recrimina duramente su conducta: le explica que los padres que obligan a sus hijas a mentir y a ocultar sus sentimientos solo consiguen crear matrimonios infelices. En un gesto de gran nobleza, Don Diego renuncia a su compromiso y bendice la unión entre Carlos y Paquita. La obra termina con la victoria del amor sincero sobre el interés económico, dejando una lección clara sobre la necesidad de que los jóvenes den un «sí» basado en la libertad y no en el miedo.

Personajes de la obra:

Principales:

Don Diego: Un caballero de 59 años. Es el protagonista moral de la obra. Aunque desea casarse con la joven Paquita, su característica principal es su racionalidad. A diferencia de los personajes de su época, él no busca imponer su voluntad, sino que defiende que un matrimonio sin amor y sin libertad es una tiranía. Es el portavoz de las ideas de Moratín y la Ilustración.

Doña Francisca (Paquita): Una joven de 16 años, educada en un convento. Es la hija de Doña Irene. Representa la opresión de la juventud: está atrapada entre su amor apasionado por Don Carlos y la educación represiva que la obliga a obedecer ciegamente a su madre, incluso si eso significa casarse con alguien a quien no ama.

Don Carlos: Sobrino de Don Diego y joven militar de gran valor. Bajo el pseudónimo de «Don Félix», mantiene un romance secreto con Paquita. Representa el conflicto entre el deber y el deseo: respeta profundamente a su tío (su protector), pero su amor por la joven lo lleva a la desesperación.

Doña Irene: La madre de Paquita. Es una viuda de mediana edad, habladora y autoritaria. Representa la falta de juicio y el interés material. Su obsesión es casar a su hija con un hombre rico para asegurar su propio bienestar, utilizando la religión y la obediencia como herramientas para manipular los sentimientos de su hija.

Secundarios:

Simón: El criado de confianza de Don Diego. Es leal, sensato y ayuda a su amo a ver la realidad de las situaciones. Representa la estabilidad y el sentido común.

Rita: La criada de Doña Irene y acompañante de Paquita. Es la confidente de la joven y quien facilita los encuentros secretos con Don Carlos. A diferencia de los criados del barroco, es un personaje más realista y profundamente empático con el sufrimiento de su señora.

Calamocha: El criado de Don Carlos. Es un personaje más dinámico y ocurrente, encargado de las comunicaciones rápidas y de ayudar a su amo en sus planes de amor secreto.

Preguntas frecuentes:

​¿Quién es el autor y en qué año se publicó la obra?

El autor de esta pieza fundamental del teatro español es Leandro Fernández de Moratín. La obra fue escrita a principios del siglo XIX y se estrenó con un éxito sin precedentes en enero de 1806, convirtiéndose rápidamente en el estandarte de la comedia neoclásica gracias a su estilo depurado y su mensaje relevante para la sociedad de la época.

​¿Qué temas se detallan en la historia?

La trama detalla fundamentalmente el conflicto de los matrimonios impuestos y la falta de libertad de las jóvenes para elegir a su cónyuge. A través del dilema de Paquita, la obra explora el contraste entre la obediencia ciega y el amor sincero, resaltando la importancia de que las uniones se basen en la afinidad y la razón en lugar de en la conveniencia económica o la autoridad absoluta de los padres.

​¿En qué contexto histórico se desarrollan los hechos?

Los hechos se desarrollan en la España de la Ilustración, específicamente en el tránsito hacia el siglo XIX. Este periodo se caracteriza por la influencia de las ideas reformistas que buscaban modernizar las costumbres y la educación del país. La obra refleja la atmósfera de una sociedad que empezaba a cuestionar las tradiciones rígidas del Antiguo Régimen en favor de una convivencia más racional y humana.

​¿Qué críticas sociales se encuentran en la historia?

La obra lanza una crítica directa contra la educación represiva femenina, la cual obligaba a las niñas a ocultar sus verdaderos sentimientos bajo una máscara de sumisión y silencio. Asimismo, Moratín denuncia el egoísmo de los padres que sacrifican la felicidad de sus hijos por interés material y critica la hipocresía social que prefiere mantener las apariencias antes que permitir que la verdad y la honestidad guíen las relaciones familiares.

​¿Por qué fue una obra polémica en su época?

Fue censurada por la Inquisición durante varios años porque criticaba directamente la autoridad de los padres y la educación religiosa de las jóvenes, sugiriendo que el sistema social fomentaba la hipocresía.

​¿Qué significa el «Sí» en el título?

Representa la respuesta afirmativa que las jóvenes daban a sus pretendientes por pura obediencia a sus padres, aunque por dentro estuvieran diciendo «no». Moratín critica que ese «sí» carece de valor moral si no es libre.

​¿Cómo es el estilo de Moratín en esta obra?

Es puramente Neoclásico: lenguaje sencillo, cotidiano y elegante. Respeta las unidades de tiempo (un día), lugar (una posada) y acción (el conflicto del matrimonio).

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