
La obra de teatro «El burlador de Sevilla y convidado de piedra», atribuida tradicionalmente a Tirso de Molina y publicada hacia 1630, es una pieza destacada del Siglo de Oro español que aborda los temas del honor, la moralidad y la justicia divina.
A diferencia de las versiones románticas posteriores que intentan redimir al protagonista, esta comedia barroca se desarrolla bajo una intención moralizante y didáctica, conteniendo importantes influencias de la teología de la época sobre la salvación del alma. Tirso de Molina utiliza el dinamismo de la escena para castigar la soberbia de la nobleza que cree estar por encima de las leyes humanas.
El autor explora la naturaleza de la traición y sus consecuencias irreversibles, inspirándose en las costumbres y tensiones sociales de la España de los Austrias. La obra se centra en la atmósfera de engaño, velocidad y desenfreno que impone el protagonista en cada ciudad que pisa, desafiando constantemente el orden social y los mandamientos religiosos.
El escenario principal se desplaza entre Nápoles, Tarragona y Sevilla, donde el autor, a través de una estructura de jornadas y el uso de versos ágiles, va conformando la figura destructiva de Don Juan Tenorio. Su desprecio por el tiempo y la muerte se resume en su constante desafío a la eternidad: «¡Tan largo me lo fiáis!».
En esta entrada verás un resumen completo de la obra, dividido en sus tres jornadas principales, una lista detallada de sus personajes y, por último, una sección de preguntas frecuentes
Resumen corto:
En la Europa del siglo XIV, el joven aristócrata Don Juan Tenorio vive dedicado a un solo propósito: la transgresión y la deshonra de las mujeres a través del engaño. Amparado en su linaje y en la protección de su poderosa familia, Don Juan recorre ciudades como Nápoles y Sevilla sembrando el caos y destruyendo la reputación de nobles y plebeyas por igual.
Para él, las advertencias sobre las consecuencias morales de sus actos carecen de peso; su respuesta ante cualquier amenaza de castigo eterno es siempre la misma: «¡Tan largo me lo fiáis!», convencido de que la muerte es un suceso lejano para el cual siempre habrá tiempo de arrepentirse.
Sin embargo, su temeridad cruza un límite irreversible cuando asesina al Comendador Don Gonzalo de Ulloa tras intentar seducir a su hija. Lo que comienza como una huida más, se transforma en un enfrentamiento aterrador entre lo terrenal y lo sobrenatural.
La justicia humana, lenta y corruptible, es sustituida por la justicia divina cuando la estatua de piedra del difunto Comendador cobra vida para cobrar la deuda de sangre. Esta obra maestra del Barroco no es solo una crónica de seducción, sino una advertencia implacable sobre la brevedad de la vida y la imposibilidad de escapar a la sentencia del destino cuando el tiempo del perdón se ha agotado.
Resumen completo de El burlador de sevilla:
Acto 1: El engaño en Nápoles y la traición a Tisbea
La acción comienza en el palacio real de Nápoles, donde Don Juan Tenorio, bajo el amparo de la oscuridad, suplanta al Duque Octavio para deshonrar a la Duquesa Isabela. Al ser descubierto, Don Juan logra escapar gracias a la ayuda de su tío, el Embajador de España, quien permite su huida hacia Sevilla para evitar el escándalo. En este primer bloque, queda establecida la personalidad del protagonista: un hombre que no teme a las leyes ni a las jerarquías y que utiliza el engaño como su principal arma.
En su huida hacia España, Don Juan y su criado Catalinón sufren un naufragio en las costas de Tarragona. Allí son rescatados por Tisbea, una hermosa y orgullosa pescadora que se jactaba de ser inmune a las flechas del amor. Don Juan, lejos de mostrar gratitud, ve en la vulnerabilidad de la joven una nueva oportunidad para la burla. Mientras Catalinón le advierte sobre el castigo divino que le espera, Don Juan pronuncia por primera vez su famosa frase: «¡Tan largo me lo fiáis!», indicando que la muerte y el juicio de Dios son preocupaciones de un futuro muy lejano.
Finalmente, tras prometerle matrimonio, Don Juan seduce a Tisbea y huye de nuevo hacia Sevilla, robándole además dos yeguas que ella había criado. La parte concluye con el desgarrador lamento de la pescadora, quien descubre que su orgullo ha sido doblegado por un fuego que ha consumido su honor. Mientras tanto, en Sevilla, el Rey ya planea matrimonios para reparar las ofensas anteriores, sin saber que Don Juan ya está buscando su próxima víctima: Doña Ana, la hija del Comendador Don Gonzalo de Ulloa.
Acto 2: La muerte del Comendador y el banquete
Una vez en Sevilla, Don Juan intenta seducir a Doña Ana de Ulloa utilizando un engaño similar al de Nápoles. Sin embargo, esta vez es descubierto por el padre de la joven, el Comendador Don Gonzalo de Ulloa. Ambos se baten en duelo y Don Juan asesina al anciano antes de huir. Tras el crimen, Don Juan se dirige hacia el campo, donde interrumpe la boda de los campesinos Batricio y Aminta. Con promesas de nobleza y falsos juramentos, convence a Aminta de que su matrimonio anterior no es válido y la deshonra, demostrando que su maldad no entiende de clases sociales.
Tiempo después, de regreso en Sevilla, Don Juan pasa por el panteón donde está enterrado el Comendador. Con una arrogancia extrema, se burla de la estatua erigida sobre la tumba y, tirándole de las barbas, la invita a cenar a su posada. Para sorpresa de Catalinón, la estatua de piedra acepta el reto y se presenta en el banquete, donde le devuelve la invitación a Don Juan para cenar en la capilla del sepulcro. A pesar del miedo que empieza a sentir, el protagonista acepta, manteniendo su fachada de valor caballeresco.
En la capilla, la estatua ofrece a Don Juan una cena de alacranes y víboras. Cuando el Comendador le pide la mano, Don Juan se la da, sintiendo un fuego abrasador que consume su cuerpo. En sus últimos instantes, Don Juan suplica por un confesor para pedir perdón, pero la estatua le responde que ya es tarde: «quien tal hace, que tal pague». Don Juan se hunde en los infiernos, dejando claro que la justicia divina no espera al arrepentimiento de última hora. La obra finaliza con la reunión de las víctimas ante el Rey, quien descubre que el castigo del cielo ha hecho lo que la ley humana no pudo.
Personajes de la obra:
Principales:
Don Juan Tenorio: Es el protagonista. Un joven aristócrata cuya única motivación es el placer de la conquista y, sobre todo, la deshonra de las mujeres («el mayor gusto que en mí puede haber es burlar a una mujer y dejarla sin honor»). Su soberbia lo lleva a creer que siempre tendrá tiempo para arrepentirse antes de morir, desafiando tanto las leyes de los hombres como la justicia de Dios.
Catalinón: El criado de Don Juan, quien cumple la función del «gracioso» en la comedia española. Es el contrapunto moral del protagonista; aunque es cómplice de sus actos por lealtad y miedo, constantemente le advierte sobre el castigo divino y las consecuencias de sus burlas. Su nombre sugiere cobardía, lo que contrasta con la temeridad de su amo.
Don Gonzalo de Ulloa (El Comendador): Padre de doña Ana y figura de máxima autoridad moral. Tras ser asesinado por Don Juan mientras defendía el honor de su hija, regresa del más allá como «el convidado de piedra». Es el encargado de ejecutar la sentencia divina, convirtiéndose en el símbolo de la justicia implacable que no acepta el arrepentimiento de último minuto.
Secundarios:
Don Diego Tenorio: El padre de Don Juan y hombre de confianza del Rey. Representa el honor familiar mancillado y la impotencia de un padre que, a pesar de su posición, no puede controlar la conducta inmoral de su hijo.
El Rey de Castilla: Actúa como la máxima autoridad civil que intenta poner orden y reparar los daños mediante matrimonios, aunque su justicia terrenal se ve superada por la justicia divina al final de la obra.
Duquesa Isabela: Noble napolitana engañada por Don Juan en la oscuridad del palacio al hacerse pasar por su prometido, el Duque Octavio. Su deshonra da inicio a la trama y a la huida de Don Juan hacia España.
Tisbea: Una joven pescadora de Tarragona que representa la soberbia femenina, pues se jactaba de no caer nunca en las trampas del amor. Tras salvar a Don Juan de un naufragio, es seducida y abandonada por él, lo que la lleva a la desesperación y al deseo de venganza.
Doña Ana de Ulloa: Hija del Comendador. A diferencia de las otras, Don Juan no logra consumar el engaño con ella gracias a la intervención de su padre, aunque el intento desencadena la tragedia y la muerte de Don Gonzalo.
Aminta: Una joven campesina a la que Don Juan seduce el día de su propia boda, engañándola con promesas de matrimonio y aprovechándose de la ambición de su padre para escalar socialmente.
Preguntas frecuentes:
¿Quién es el autor de la obra y en qué año se publicó?
Aunque existen debates filológicos, la obra se atribuye tradicionalmente al fraile mercedario Gabriel Téllez, conocido por el pseudónimo de Tirso de Molina. Se estima que fue escrita entre 1616 y 1625, y su edición impresa más antigua conservada data de 1630.
¿Cómo se relaciona esta historia con otras versiones de Don Juan?
Esta es la obra original donde nace el mito. A diferencia del Don Juan Tenorio de José Zorrilla (siglo XIX), donde el protagonista se salva gracias al amor puro de Doña Inés, el Don Juan de Tirso no tiene redención. En el Barroco, el mensaje era estrictamente moralizante: la justicia divina es implacable y no se puede jugar con la salvación.
¿Qué temas se detallan en la historia?
Los temas centrales son el honor y la deshonra, la justicia divina contra la humana, y el concepto de la muerte como igualadora. También se analiza la crítica social hacia la nobleza de la época, que utilizaba su poder para cometer abusos confiando en que su estatus los protegería de las consecuencias.
¿En qué contexto histórico se desarrollan los hechos?
La obra se sitúa en la Baja Edad Media (siglo XIV), durante el reinado de Alfonso XI de Castilla. Sin embargo, las actitudes y conflictos reflejan la realidad de la España del siglo XVII, un periodo de crisis moral y económica donde la apariencia y el linaje eran fundamentales, pero la decadencia de los valores era evidente.
¿Qué significa la frase «¡Tan largo me lo fiáis!»?
Es la frase más famosa de la obra y resume la filosofía de vida de Don Juan. Significa que el castigo de Dios y la muerte están todavía muy lejos en el tiempo, por lo que no tiene prisa en cambiar su conducta. Es una crítica de Tirso de Molina a quienes confían en un arrepentimiento tardío, recordando que la muerte puede llegar en cualquier momento.
Pdf de El burlador de sevilla:
El siguiente archivo descargable contiene la novela completa de El burlador de sevilla en pdf.
Fuente del archivo
https://es.wikisource.org/wiki/El_burlador_de_Sevilla






