
La leyenda «La cueva de la mora», creada por la pluma magistral de Gustavo Adolfo Bécquer y publicada en 1863, representa uno de los relatos más conmovedores de sus famosas Leyendas. En ella, el autor utiliza las ruinas de un antiguo castillo para evocar una historia de amor que trasciende las fronteras religiosas y la muerte misma.
La obra describe la trágica relación entre un caballero cristiano, prisionero tras una batalla, y la hija del alcaide moro que lo custodia. A través de este vínculo, Bécquer explora temas como la devoción incondicional, la conversión por amor y la idea de que el espíritu puede quedar ligado a un lugar físico por una promesa no cumplida.
El escenario principal son las oscuras y húmedas galerías de una cueva cercana a las ruinas del castillo de Fitero, en Navarra. Este ambiente, sirve como el refugio final donde la fe y la pasión se entrelazan en un bautismo de sangre y agua, otorgando a la narración una atmósfera de misticismo gótico.
En esta entrada verás un resumen detallado de la leyenda, una descripción de sus protagonistas y una sección de preguntas frecuentes.
Resumen corto:
«La cueva de la mora» es una leyenda romántica que narra una historia de amor imposible y redención religiosa, ambientada en las ruinas de un castillo durante la época de la Reconquista.
La trama se centra en un caballero cristiano que, tras ser herido y capturado por los árabes, se enamora de la hija del alcaide moro. Ella lo cuida en secreto durante su cautiverio hasta que él es rescatado. Sin embargo, el caballero no puede olvidar a la joven y regresa meses después para buscarla, resultando gravemente herido en el intento de huida. Ambos terminan refugiándose en una cueva oscura y profunda.
En el interior de la cueva, mientras el caballero agoniza, la joven mora decide renunciar a su religión por amor. Ella desea recibir el bautismo antes de morir, pero al no haber un sacerdote presente, el caballero utiliza sus últimas fuerzas para realizar el rito con agua de un manantial cercano. Ambos mueren poco después, unidos por su nueva fe y su sacrificio.
La obra es una crónica sobre el amor que vence las barreras culturales. Según la tradición popular que recoge Bécquer, las almas de los amantes aún vagan por la cueva, y los habitantes del lugar aseguran ver cada noche el fantasma de la mora buscando agua para el bautismo que selló su unión eterna.
Resumen de La cueva de la mora:
Parte 1: El cautiverio y el nacimiento del amor
La historia comienza con el propio narrador, quien, mientras visita las ruinas del castillo de Fitero, observa una cueva de aspecto sombrío y pregunta por su historia. Los habitantes del lugar le cuentan que ese sitio está maldito y que en él habita el espíritu de una mujer mora. La leyenda retrocede entonces en el tiempo hasta la época de las guerras entre cristianos y musulmanes.
Un caballero cristiano, conocido por su valor en el combate, es herido y hecho prisionero durante una escaramuza. Es llevado a la fortaleza mora y encerrado en lo más profundo de una torre. Durante su recuperación, es atendido por la hija del alcaide del castillo. En el silencio y la soledad del cautiverio, surge entre ellos un amor profundo y secreto que rompe con todas las barreras de odio que separaban a sus ejércitos.
Este ambiente de devoción se ve interrumpido cuando el caballero es finalmente rescatado o canjeado por otros prisioneros. Sin embargo, al cruzar las puertas de la fortaleza para recuperar su libertad, su corazón se queda atrás. El caballero se encuentra en una encrucijada: aunque ha recuperado su vida y su estatus entre los cristianos, la melancolía y el deseo de reencontrarse con la joven lo consumen.
La normalidad de su vida como guerrero desaparece, sustituida por un único objetivo: regresar al castillo enemigo, no para conquistarlo, sino para rescatar a la mujer que le salvó la vida y el alma. Este deseo marca el inicio de una misión suicida que cambiará su destino para siempre.
Parte 2: El rescate y la huida trágica
Fiel a su promesa, el caballero cristiano organiza una incursión nocturna y temeraria para rescatar a la joven mora. Bajo el manto de la oscuridad, logra infiltrarse nuevamente en la fortaleza enemiga. El encuentro es apasionado pero breve, pues la alarma suena rápidamente en el castillo. Los amantes se ven obligados a huir a toda prisa mientras son perseguidos por los soldados del alcaide, quienes consideran la huida de la joven como una traición imperdonable.
Durante la frenética persecución, se desata un violento enfrentamiento. El caballero, protegiendo a la joven con su propio cuerpo, lucha valientemente, pero es herido de gravedad por las flechas y las armas de sus perseguidores. A pesar de su debilidad y del dolor, logra arrastrarse junto a ella hasta las profundidades de una cueva cercana, un lugar laberíntico y oscuro donde los soldados, por temor a las leyendas que ya rodeaban el sitio, no se atreven a entrar de inmediato.
Dentro de la cueva, la situación se vuelve desesperada. El caballero pierde mucha sangre y siente que la muerte se acerca. La joven, a salvo de los soldados pero atrapada por el dolor de ver morir a su amado, intenta consolarlo.
Parte 3: El bautismo de sangre y la eternidad
En la oscuridad de la cueva, el caballero se encuentra al borde de la muerte. La joven mora, desesperada por no perderlo para siempre, le confiesa que está dispuesta a creer en su Dios y a convertirse al cristianismo para que sus almas puedan estar juntas después de la muerte. Sin embargo, no hay agua ni un sacerdote para realizar el sacramento, y el caballero está demasiado débil para moverse.
En un último esfuerzo heroico, el caballero le indica que en el fondo de la cueva se oye el goteo de un manantial. La joven baja por las rocas peligrosas y recoge un poco de agua con sus manos. Al regresar, el caballero utiliza sus últimas fuerzas para pronunciar las palabras del bautismo y derramar el agua sobre la cabeza de la joven. En ese instante, ambos mueren abrazados, sellando su unión no solo por el amor, sino también por la fe.
La leyenda termina regresando al presente. Los habitantes de Fitero aseguran que el alma de la mora no ha podido descansar en paz. Cuentan que, cada noche, se puede ver una sombra blanca que sale de la cueva y se dirige al río para recoger agua en un jarrón, intentando repetir eternamente el ritual que la unió a su amado.
Personajes de la obra:
El caballero cristiano: Es un noble valiente que es capturado durante la guerra. Su vida cambia cuando se enamora de la mujer que lo cuida en su prisión. Representa la lealtad y el sacrificio, ya que arriesga su libertad y su vida para regresar por la mujer que ama.
La joven mora: Es la hija del jefe del castillo árabe. Es una mujer compasiva que se enamora del prisionero mientras cura sus heridas. Su personaje es clave porque decide abandonar su cultura y sus creencias para seguir al caballero, aceptando incluso una nueva religión antes de morir.
El alcaide moro: Es el padre de la joven y el jefe de la fortaleza. Representa la autoridad y la barrera cultural de la época. Aunque aparece poco, su figura es la que obliga a los amantes a huir y esconderse en la cueva.
Los habitantes del pueblo: Son personajes colectivos que aparecen al principio y al final del relato. Son quienes mantienen viva la leyenda a través de los años, contando con miedo y respeto las apariciones de los fantasmas en las ruinas.
Preguntas frecuentes:
¿Quién es el autor y en qué año fue publicada?
El autor es el poeta y narrador español Gustavo Adolfo Bécquer, máximo representante del Romanticismo tardío en España. La obra fue publicada originalmente en 1863 en el diario El Contemporáneo.
¿En qué contexto histórico se sitúa la historia?
La historia se sitúa en la época de la Reconquista española, específicamente en la frontera entre los reinos cristianos y los territorios ocupados por los árabes. La acción transcurre en las cercanías del Castillo de Fitero, en Navarra, un lugar real que en la Edad Media fue un punto estratégico de conflictos militares y choques culturales.
¿Qué significa la figura de «la mora» dentro de la tradición legendaria?
Dentro de la tradición de las leyendas españolas, la figura de «la mora» suele representar lo prohibido, lo exótico y lo trágico. A menudo se la describe como una mujer de gran belleza que custodia un tesoro o que sufre un destino cruel por amor a un cristiano. En esta obra de Bécquer, simboliza la transgresión de las fronteras religiosas: ella es el puente entre dos mundos enemigos que solo logran unirse a través del sacrificio y la fe compartida antes de morir.
¿De qué trata «La cueva de la mora»?
Trata sobre un amor imposible entre un caballero cristiano y la hija de un alcaide musulmán. Tras ser herido y capturado, el caballero se enamora de su cuidadora. Tras ser liberado, regresa para rescatarla, pero ambos terminan heridos y refugiados en una cueva. El tema central es la redención y el sacrificio por amor, que culmina cuando el caballero bautiza a la joven mora justo antes de que ambos mueran, convirtiendo su tragedia en una leyenda sobre almas que permanecen unidas más allá de la muerte.





