
La obra teatral «La dama del alba», escrita en el exilio y publicada en 1944 por el dramaturgo español Alejandro Casona (una de las figuras más destacadas de la Generación del 27), es una obra maestra del teatro contemporáneo, poético y alegórico, explorando temas como el luto, la esperanza y la convivencia con la muerte, fusionando el realismo rural con la fantasía.
A diferencia de las obras centradas únicamente en la intriga social, esta pieza se desarrolla en la tensión entre la vida real de una familia marcada por el dolor y la presencia de lo metafísico. Casona detalla la naturaleza de la pérdida y la forma en que los seres humanos se aferran a un dolor estéril. La obra tiene claras influencias del folclore asturiano y del simbolismo, dotando a la historia de una profunda carga poética.
El escenario principal es una casa de labranza asturiana junto a un río, donde el autor, a través de una estructura en cuatro actos y un lenguaje lírico que contrasta con la sencillez rural, va conformando la atmósfera de melancolía y espera.
Si quieres conocer más de esta obra, te invito a quedarte ya que aquí veremos: un resumen corto (sin spoilers) de la obra, un resumen completo por actos, una lista de personajes y una sección de preguntas frecuentes, sobre las dudas más frecuentes de la novela.
Resumen corto:
La dama del alba» de Alejandro Casona es una pieza del teatro poético español, ambientada en una melancólica casa de labranza asturiana junto a un río.
La obra se centra en una familia que vive inmersa en un luto perpetuo y autoimpuesto. Desde hace cuatro años, sus vidas están paralizadas por la supuesta muerte de la joven hija, Angélica, cuyo recuerdo y la negación de su pérdida han sumido al hogar en una atmósfera de tristeza.
El drama se desencadena con la llegada de una misteriosa Peregrina que pide refugio. Aunque la Peregrina se integra en la vida familiar, su presencia es en realidad una fuerza alegórica y extraña, obligando a la familia a confrontar su dolor y el secreto que mantiene el luto vivo.
La tensión aumenta con la presencia de Adela, una joven huérfana que simboliza la vida y la esperanza, atrayendo la atención del viudo Martín. La Peregrina, con su conocimiento del destino, interviene para llevar a cabo su misión, que es a la vez traer la muerte y liberar a los vivos de su dolor.
Resumen largo por actos de La dama del alba:
En la siguiente sección se muestra un resumen completo de la obra, que a diferencia del anterior, cubre completamente la historia con más detalla. Estructurado en 4 partes o actos al igual que la novela original:
Acto I: La llegada de la peregrina
El Acto I introduce el ambiente y la situación emocional de la casa de labranza asturiana. La escena se desarrolla cuatro años después de la supuesta muerte por ahogamiento de Angélica, la hija del matrimonio.
La familia, liderada por la Abuela y el viudo Martín, vive en un luto autoimpuesto y opresivo; incluso los niños, aunque inocentes, sienten la pesada atmósfera de la pena. La tristeza es la única emoción dominante.
La historia se desarrolla con la llegada de una misteriosa mujer que se presenta como una Peregrina buscando refugio para pasar la noche. La Peregrina es tratada con caridad, pero su presencia es inmediatamente extraña, y la Abuela, con su sabiduría instintiva, es la única que percibe su naturaleza extraordinaria.
La Peregrina habla de manera poética sobre la muerte, el descanso eterno y la necesidad de paz. En este acto, la Peregrina intenta llevarse a uno de los niños para terminar con su «misión» fallida, pero el intento es frustrado, confirmando sutilmente su verdadera identidad como la Muerte, que ha venido a llevarse a alguien de esa casa.
Acto II: El conflicto de la peregrina y el secreto de adela
El Acto II se desarrolla un tiempo después, mostrando cómo la misteriosa Peregrina se ha adaptado a la vida de la casa, volviéndose una figura familiar, aunque siempre observadora. La Peregrina establece una conexión profunda con la Abuela, y a través de sus diálogos alegóricos, se revela más sobre la naturaleza de la Muerte y la resistencia de la casa a dejar ir el dolor.
El foco se traslada a Adela, la joven huérfana rescatada por la Abuela. Adela ha traído la alegría y la vida de vuelta al hogar, ayudando a Martín y a los niños a superar la tristeza. Su presencia, que es un símbolo de esperanza y un nuevo comienzo, crea una tensión silenciosa: Martín se está enamorando de Adela, pero se siente incapaz de admitirlo por lealtad a la memoria de Angélica.
La Abuela y la Peregrina son conscientes de esta nueva posibilidad de vida. La Peregrina, sintiendo que su misión en esa casa está a punto de concluir, advierte a la Abuela que «algo» pronto le permitirá marcharse, sugiriendo que la familia está lista para un cambio trascendental, ya sea por el perdón o por la muerte.
Acto III: La verdad de Angélica
El Acto III es el punto de giro dramático de la obra, donde la verdad oculta y el conflicto latente estallan. La Peregrina se prepara para irse, pues sabe que su momento ha llegado. Mientras tanto, la tensión emocional en la casa es máxima, especialmente entre Martín y Adela, ya que su amor es cada vez más evidente, pero aún está bloqueado por el luto por Angélica.
Es en este acto donde se revela el oscuro secreto de Martín: él no solo sospecha la verdad sobre Angélica, sino que la conoce. Angélica no murió ahogada, sino que se fue de la casa con otro hombre. Sin embargo, para no deshonrar el nombre de su familia ante el pueblo, y para castigarse a sí mismo, Martín inventó la historia del ahogamiento, condenando a toda la familia a cuatro años de dolor basado en una mentira piadosa.
La Peregrina confronta a la Abuela y, a través de sus palabras alegóricas, la insta a aceptar la realidad para que la vida pueda continuar en el hogar. La Abuela, finalmente, está dispuesta a aceptar el destino que la Peregrina trae, marcando el fin de su resistencia al cambio.
Acto IV: La liberación final
El Acto IV tiene lugar en la misma noche, culminando la misión de la Peregrina y resolviendo el destino de la familia. La acción se concentra junto al río, el lugar simbólico de la supuesta tragedia.
La Peregrina sale al encuentro de Angélica, quien efectivamente regresa a la casa después de años de vida disoluta y miseria. Angélica, destrozada y arrepentida, desea volver al hogar, pero no puede enfrentar la vergüenza de revelar que fingió su propia muerte. En un momento de piedad y liberación, la Peregrina le ofrece a Angélica una muerte real, garantizándole que su cuerpo será encontrado en el río.
De esta forma, su honor quedará restaurado ante la familia y el pueblo, y el ciclo de luto podrá cerrarse con una verdad aceptable. La Peregrina cumple su misión. Cuando Martín y los demás encuentran el cuerpo en el río, creen que el drama de su desaparición ha concluido.
La tragedia da paso a la liberación: el luto autoimpuesto termina, y la familia, ahora libre del recuerdo espectral de Angélica, puede aceptar plenamente a Adela como un nuevo miembro y una fuente de vida y esperanza para Martín. La Peregrina se marcha al amanecer, habiendo traído tanto la muerte como la posibilidad de una nueva vida a la casa.
Personajes de la obra:
Principales:
La Peregrina (La Dama del Alba): Es la Muerte personificada. Aparece en la casa disfrazada de una peregrina que busca refugio. Su misión es llevarse a alguien, pero también actúa como catalizador para la vida y la liberación de los vivos, entendiendo el dolor humano.
Angélica: La hija menor y esposa de Martín. Se creía desaparecida y ahogada en el río. Su «ausencia» y el misterio de su destino mantienen a la familia paralizada por el luto hasta el final de la obra.
Martín: El marido de Angélica. Vive atormentado por el recuerdo de su esposa. Se le presenta como un hombre honorable que carga con la culpa y el dolor, manteniendo a la familia en un luto perpetuo.
Adela: Una joven huérfana rescatada por la Abuela. Su presencia es un símbolo de la vida, la alegría y la esperanza que intenta abrirse paso en la atmósfera melancólica de la casa. Su llegada al hogar amenaza con romper el luto.
Secundarios:
La Abuela: La matriarca de la casa. Es la única que sospecha la verdadera identidad de la Peregrina, pues ha convivido con el dolor y tiene una sabiduría ancestral. Representa la aceptación silenciosa del destino.
Dorina, Falín y Telva: Los tres niños de la casa. Representan la inocencia y el futuro. Sus juegos y preguntas sobre la Muerte y la vida contrastan fuertemente con el dolor de los adultos.
Telva: La criada de la casa. Representa el sentido común y la fe tradicional.
Preguntas frecuentes:
¿Quién escribió La dama del alba y cuándo fue publicada?
La obra teatral fue escrita por el dramaturgo español Alejandro Casona durante su exilio y estadía en buenos aires Argentina. Siendo publicada en 1944.
¿De qué trata la novela?
Trata sobre una familia asturiana que vive sumida en un luto de cuatro años por la supuesta muerte de su hija Angélica, y cómo la llegada de una misteriosa Peregrina (la Muerte personificada) obliga a los miembros del hogar a confrontar su dolor y el secreto que mantiene la pena estancada, permitiendo finalmente la liberación y la continuación de la vida.
¿Qué temas aborda La dama del alba?
Los temas principales son la Muerte y la Vida (alegoría), la necesidad de aceptar la pérdida y el luto como parte del ciclo vital, la esperanza y la fantasía como mecanismos para sobrellevar el dolor, y el honor familiar.
En qué contexto se desarrolla la historia?
La historia se desarrolla en el entorno rural de Asturias (Norte de España), en una casa de labranza junto a un río, durante el siglo XX. El contexto es uno de la vida campesina tradicional, fuertemente marcada por el luto, la resignación y una profunda conexión con la naturaleza y las creencias populares.
¿Qué simboliza la Peregrina dentro de la trama?
La Peregrina simboliza la Muerte personificada (una figura alegórica). No representa la destrucción, sino la liberación y el cumplimiento del destino. Su presencia actúa como un medio que permite a los vivos resolver sus secretos y, finalmente, aceptar la pérdida para que el ciclo de la vida pueda continuar.
¿Qué elementos del folclore y la tradición asturiana se reflejan en la historia?
La obra refleja elementos del folclore asturiano, especialmente la figura de la Muerte como una dama que anuncia o acompaña el final (similar a la Santa Compaña en el folclore del noroeste español). Además, utiliza un lenguaje lírico que evoca la mitología fluvial y el simbolismo de los caminos rurales, propios de las tradiciones del Norte de España.






