
«Los crímenes de la calle Morgue», es un relato creado por la mano de Edgar Allan Poe y publicado en 1841. En ella, el autor abandona momentáneamente el terror gótico para indagar el género policial, utilizando un escenario de violencia inexplicable en el corazón de París para dar vida al primer detective de la ficción: C. Auguste Dupin.
La historia nos sitúa en un París sombrío, donde ocurre un crimen que parece desafiar toda lógica humana: en una habitación cerrada por dentro en la calle Morgue, dos mujeres, madre e hija, son asesinadas de una manera brutal y salvaje. La policía se encuentra totalmente desconcertada ante la falta de pistas y la aparente imposibilidad física del asesinato, lo que lleva al arresto de un hombre inocente.
En esta entrada verá un resumen completo de esta obra, una lista de personajes y una sección de preguntas frecuentes.
Resumen corto:
El relato comienza en París, donde C. Auguste Dupin y su narrador anónimo investigan el brutal asesinato de Madame L’Espanaye y su hija en un cuarto del cuarto piso de la calle Morgue. La escena es dantesca: el cuerpo de la hija ha sido metido a la fuerza en la chimenea y la madre ha sido degollada con tal violencia que su cabeza está casi desprendida. El enigma principal es que la habitación estaba cerrada por dentro y los testigos escucharon a dos personas discutiendo: una hablaba en francés, pero la otra emitía sonidos agudos e ininteligibles que nadie logró identificar como un idioma conocido.
Dupin, insatisfecho con la investigación policial que ha llevado al arresto injusto de un sospechoso, decide examinar la escena personalmente. Mediante el uso de la lógica deductiva, descubre que el asesino no entró por la puerta, sino por una ventana con un resorte oculto. Al analizar la fuerza sobrehumana requerida para los crímenes y los mechones de pelo encontrados que no pertenecen a un ser humano, Dupin llega a una conclusión asombrosa.
Finalmente, el detective pone un anuncio en el periódico para atraer al dueño de un orangután de Borneo. Un marinero acude a la cita y confiesa la verdad: el animal se había escapado con una navaja de afeitar y, tras entrar en la casa, mató a las mujeres en un ataque de pánico y furia, imitando los gestos de su amo. El caso se cierra demostrando que lo que parecía un misterio insoluble era, en realidad, un accidente de la naturaleza resuelto por el poder de la razón.
Resumen completo de Los crímenes de la calle Morgue:
Parte 1: El enigma de la habitación cerrada
El relato comienza no con la acción, sino con un ensayo sobre la capacidad analítica de la mente humana. El narrador presenta a C. Auguste Dupin, un hombre brillante pero empobrecido que vive en un retiro voluntario en París. Dupin sostiene que el análisis no es solo una cuestión de inteligencia, sino de observación minuciosa y de la capacidad de «ponerse en la mente del otro».
La trama se pone en marcha cuando ambos leen en los periódicos una noticia espeluznante: el doble asesinato de Madame L’Espanaye y su hija, Camille, en su casa de la calle Morgue. El crimen es descrito con un nivel de violencia casi insoportable: la hija fue asfixiada y metida a presión en el hueco de la chimenea, mientras que la madre fue encontrada en el patio trasero con el cuello cortado de tal forma que la cabeza se desprendió al levantar el cuerpo.
Lo que verdaderamente desconcierta a la policía y a los lectores es la naturaleza imposible del escenario. La habitación estaba sellada por dentro, con las puertas y ventanas cerradas.
Además, múltiples testigos de diferentes nacionalidades (un francés, un holandés, un inglés, etc.) coinciden en haber escuchado dos voces: una era claramente la de un francés, pero la otra era una voz aguda y estridente que nadie pudo identificar con seguridad; cada testigo juraba que hablaba un idioma que ellos no conocían.
Ante la falta de respuestas, la policía arresta a Adolphe Le Bon, un hombre contra el cual no hay pruebas reales, simplemente por ser el último en verlas con vida. Dupin, intrigado por la aparente falta de lógica del caso, decide intervenir para demostrar que «lo imposible» es solo algo que aún no se ha observado bien.
Parte 2: La inspección ocular y las pistas invisibles
Dupin obtiene permiso para examinar la casa de la calle Morgue y, a diferencia de la policía, que se distrae con el horror de los cuerpos, él se concentra en los detalles físicos y las imposibilidades. Mientras los agentes están confundidos por el hecho de que las puertas estaban cerradas por dentro, Dupin examina las ventanas. Descubre que, aunque parecen clavadas, una de ellas tiene un resorte oculto y un clavo roto que permite que se cierre sola tras ser abierta, creando la ilusión de que nadie pudo haber salido por allí.
El detective nota entonces tres elementos que rompen con cualquier lógica criminal humana:
- La agilidad sobrehumana: Para entrar por esa ventana, el asesino tuvo que haber trepado por un pararrayos y realizado un salto increíble hasta la persiana, algo casi imposible para un hombre común.
- La fuerza bruta: Dupin señala que la fuerza necesaria para introducir un cuerpo hacia arriba en el estrecho hueco de una chimenea (como ocurrió con la hija) excede las capacidades físicas de cualquier ser humano.
- La naturaleza de las heridas: En el cuello de la madre encuentra marcas de dedos que no corresponden a una mano humana. Al comparar estas marcas con un dibujo anatómico, Dupin se da cuenta de que la disposición de los dedos y el tamaño de la palma encajan perfectamente con la de un orangután.
Finalmente, Dupin analiza el testimonio de las voces. El hecho de que cada testigo extranjero creyera que la «voz aguda» era de un idioma que ellos no conocían, refuerza su teoría: no se trataba de un idioma extranjero, sino de los gritos de un animal que no articula palabras. Con todas estas piezas, Dupin coloca un anuncio en el periódico ofreciendo devolver un «orangután capturado» para atraer al dueño y confirmar su hipótesis.
Parte 3: La confesión del marinero
La tensión llega a su punto máximo cuando un marinero maltés acude a la casa de Dupin, atraído por el anuncio del periódico. Dupin, con una calma asombrosa, lo confronta directamente: sabe que el marinero es inocente de los asesinatos, pero que conoce perfectamente quién los cometió. Al verse acorralado por la lógica del detective, el marinero decide confesar toda la verdad.
El hombre explica que había traído consigo un orangután de Borneo para venderlo. Una noche, el animal se escapó de su encierro y, tras observar a su amo afeitarse, intentó imitarlo usando una navaja de afeitar. El orangután huyó por las calles de París y, al ver la luz en la casa de la calle Morgue, trepó por el pararrayos y entró por la ventana. Lo que siguió no fue un crimen premeditado, sino un estallido de pánico animal: al ver a las mujeres gritar de terror, el simio se enfureció y las atacó con la navaja y sus propias manos. El marinero, que lo había perseguido, presenció la escena desde la ventana, pero huyó despavorido al ver la carnicería.
Con el testimonio del marinero, Adolphe Le Bon es liberado de inmediato. El orangután es capturado y vendido al Jardín de las Plantas, y el prefecto de policía, aunque humillado por la facilidad con la que un «aficionado» resolvió el caso, no tiene más remedio que aceptar la derrota. El relato concluye con Dupin reflexionando sobre la incapacidad de la policía para ver lo que tiene ante sus ojos por enfocarse demasiado en lo que consideran «lógico», mientras él celebra el triunfo del raciocinio puro sobre el caos.
Personajes de la obra:
Principales:
C. Auguste Dupin: Un caballero perteneciente a una familia ilustre pero venida a menos. Vive en un aislamiento relativo en París y posee una capacidad analítica extraordinaria. No es un policía, sino un investigador que resuelve crímenes por el puro placer intelectual de aplicar su método de «raciocinio». Es frío, observador y capaz de leer los pensamientos de los demás a través de sus gestos.
El Narrador: Un amigo cercano de Dupin (cuyo nombre nunca se menciona). Actúa como el cronista de la historia y representa la voz del sentido común. A través de su asombro ante las deducciones de Dupin, el lector logra comprender la genialidad del detective.
Secundarios:
Madame L’Espanaye y Mademoiselle Camille L’Espanaye: Las víctimas del crimen. Eran madre e hija que vivían de forma retirada y eran consideradas personas ricas pero solitarias. Su muerte violenta es el motor de toda la trama.
Adolphe Le Bon: Un empleado bancario que es arrestado injustamente por la policía. Su único «delito» fue haber acompañado a las mujeres a su casa con una suma de dinero días antes del crimen. Dupin decide intervenir en el caso, en parte, para devolverle el favor a Le Bon, quien lo había ayudado en el pasado.
El Marinero: Un hombre perteneciente a un buque maltés. Es el dueño del orangután y el testigo clave que termina revelando cómo se desencadenó la tragedia en la calle Morgue. Su aparición es fundamental para confirmar la teoría de Dupin.
Los testigos diversos: Incluyen a un gendarme, un banquero, un sastre y un confitero. Sus declaraciones son fundamentales para el misterio, ya que cada uno cree que la «voz aguda» que escucharon pertenecía a un extranjero de una nacionalidad distinta a la suya (italiano, inglés, español, etc.), lo que le da a Dupin la pista de que la voz no era humana.
Preguntas frecuentes:
¿Quién es el autor de Los crímenes de la calle morgue y en qué año fue publicada la obra?
El autor de este relato es el escritor estadounidense Edgar Allan Poe, figura central del romanticismo oscuro y maestro del terror. La obra fue publicada por primera vez en abril de 1841 en la revista Graham’s Magazine, marcando un hito en la historia de la narrativa breve.
¿En qué contexto histórico se sitúa la historia?
La historia se sitúa en la ciudad de París, Francia, durante la primera mitad del siglo XIX. Es una época de gran fascinación por los avances científicos, la lógica y el desarrollo de las grandes metrópolis, donde el anonimato de las calles y la creciente estructura policial comenzaban a transformar la percepción social sobre el crimen y la seguridad.
¿De qué trata la historia?
La trama sigue la investigación de un brutal y aparentemente inexplicable doble asesinato ocurrido en un apartamento sellado de la calle Morgue, donde una madre y su hija son halladas muertas con violencia extrema. Ante la incapacidad de la policía para encontrar pistas lógicas o testigos que coincidan en lo que escucharon, un caballero con facultades mentales extraordinarias decide intervenir para demostrar que el misterio puede resolverse mediante el análisis puro.
¿Qué temas principales aparecen en el relato?
El relato explora principalmente el triunfo de la razón sobre el caos, la dualidad entre la inteligencia humana y la brutalidad animal, y la crítica a la ineficiencia de las instituciones oficiales. También aborda el aislamiento intelectual, la observación minuciosa de la realidad y la idea de que lo que parece sobrenatural o imposible tiene siempre una explicación física y lógica.
¿Por qué este relato es considerado el primer cuento policial de la literatura?
Se considera el primer cuento policial porque Poe estableció aquí todas las convenciones del género que se siguen usando hoy. Introdujo la figura del detective con capacidades deductivas superiores, el compañero que narra los hechos, el enigma de la «habitación cerrada» que parece no tener salida y la resolución final donde el investigador explica su proceso lógico, elementos que antes no existían de forma combinada en la ficción.
¿Quién es C. Auguste Dupin y qué lo caracteriza como investigador?
C. Auguste Dupin es un caballero parisino de familia noble pero empobrecida que posee una mente analítica excepcional. Se caracteriza por su capacidad de raciocinio, su desapego emocional ante los hechos y su habilidad para leer la mente de otros mediante la observación de pequeños gestos. No investiga por dinero o deber, sino por el placer intelectual de resolver acertijos que otros consideran insolubles.
¿Qué papel cumple el narrador en la historia?
El narrador es un amigo cercano de Dupin que actúa como el puente entre el lector y el genio del detective. Su función es documentar los hechos de manera objetiva, expresar el asombro que siente un ciudadano común ante el misterio y servir de testigo para que Dupin pueda explicar sus deducciones en voz alta, facilitando así la comprensión del complejo método lógico utilizado.
¿Por qué el caso parece imposible de resolver al inicio?
El caso parece imposible debido a la imposibilidad física de la escena: las víctimas estaban en una habitación del cuarto piso cerrada por dentro con llave y cerrojos, sin salida aparente para el asesino. Además, la violencia empleada era tan extrema que superaba la fuerza humana y los testigos escucharon una voz extraña que nadie pudo identificar como un lenguaje humano comprensible.
¿Qué métodos de razonamiento utiliza Dupin para investigar?
Dupin utiliza lo que él denomina raciocinio, un método que combina la observación minuciosa, la lógica deductiva y la capacidad de identificarse con la mente del oponente. En lugar de enfocarse solo en lo que es evidente, Dupin analiza las «imposibilidades» y las descarta una a una hasta que lo único que queda, por increíble que parezca, debe ser la verdad necesaria.
Pdf de Los crímenes de la calle Morgue:
En el siguiente archivo descargable se encuentra el Pdf con el relato Los crímenes de la calle Morgue:
Fuente del archivo:
https://es.wikisource.org/wiki/Doble_asesinato_en_la_calle_de_Morgue






